¿Cómo comenzó el uso de la moneda?

Hoy en día, como sabemos, utilizamos monedas y billetes para pagar los bienes que compramos. Todo este tipo de transacciones no siempre se hicieron así, antiguamente se utilizaba el trueque. Este consistía en el intercambio de bienes o servicios por otros sin utilizar ningún tipo de transacción de monedas o billetes.uso moneda

Los primeros trueques realizados se realizaban con productos perecederos por lo que no resultaba cómodo ya que eran muy difíciles de acumular y, aguantaban poco tiempo frescos. Para solventar este problema se empezaron a realizar los trueques mediante objetos, servicios y se empezaron a utilizar metales preciosos.

Los metales utilizados para realizar estas transacciones respondían a diferentes objetos como lingotes de oro, navajas, cuchillos, aros o polvo, es decir el metal precioso granulado. Posteriormente, para unificar el sistema de pago se decidió utilizar la forma redonda típica de las monedas, no tan perfectas como las de hoy en día, pero similar en la forma.

La primera acuñación de la moneda data del año 580 A.C en Turquía hecha de una aleación de oro y plata, expandiéndose más tarde hasta Grecia. Paulatinamente, la moneda se fue expandiendo a los demás países. Para autentificar el valor de las monedas las diferentes monarquías e instituciones empezaron a acuñar las monedas con un sello identificativo.

A partir de la acuñación de monedas surgieron los sistemas monetarios. Y empezaron a realizarse otro tipo de monedas que permitían reducir el peso de las monedas del momento (oscilaban por los 4 gramos), este tipo de moneda era conocido como moneda-papel (equivalente a los billetes actuales) y se hicieron por primera vez en China.

Paulatinamente, las técnicas de fabricación de las monedas fueron cambiando para hacerlas más ligeras y pequeñas llegando a evolucionar a las monedas y billetes que conocemos hoy en día que cuentan con un tamaño y peso pequeño. Asimismo, el oro y la plata dejaron de utilizarse para acuñar las monedas que utilizamos hoy en día dando paso a materiales como el cobre, el zinc, el aluminio y el estaño en el caso de las monedas de 10, 20 y 50 céntimos; para las monedas de 1 y 2 euros están formadas por aleaciones de níquel y latón.

Por su parte, las monedas más pequeñas de 1,2 y 5 céntimos están hechas a partir de acero con una fina capa de cobre que les proporciona ese color tan característico.

Por tanto, durante todos estos años se han revalorizado todas las monedas de oro y plata, no sólo por su valor económico sino por su valor histórico. Las características de estas monedas permiten que, en épocas malas o de crisis, se puedan vender a cambio de bastante dinero ya que en estas épocas los metales preciosos se revalorizan en el mercado por lo que, ha sido una de las inversiones muy empleada por las personas adineradas.

De todas formas, no hace falta tener mucho dinero para tener joyas o monedas de oro y plata que pueden ayudarnos a conseguir dinero en un momento difícil o a aumentar una colección en el caso de las monedas.

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