Baja tensión y las inspecciones periódicas

Desde el año 2013 son obligatorias las inspecciones en ciertas comunidades con instalaciones eléctricas de baja tensión según lo establecía así el Ministerio de Industria hace ya tres años. Esta regulación afecta a las agrupaciones formadas por más de 25 viviendas y 100kw de consumo y un Organismo de Control Autorizado (OCA) será el encargado de realizar estas pruebas de forma periódica según establece la normativa de seguridad industrial, tanto en los ascensores como en las instalaciones eléctricas y depósitos de gasóleo.

 

De esta manera, el Reglamento Electrotécnico y sus Instrucciones Técnicas Complementarias establecen que las inspecciones se realizarán cada 5 años y las comunidades afectadas son los garajes con capacidad de más de 25 vehículos, las piscinas cuya potencia instalada supere 10 kw, así como los alumbrados exteriores con potencia mayor a 5 kw. También las zonas comunes que superen una potencia total instalada de 100 kw deberán someterse a inspección pero cada 10 años y siempre en todos los casos, por el personal técnico especializado que pertenezca al organismo asignado.

 

Así pues, es responsabilidad de los titulares de las instalaciones mantener éstas en buen estado para pasar las inspecciones establecidas de manera satisfactoria, tal y como establece la Administración. De esta manera, se podrán evitar elevadas multas y se asegurará la tranquilidad de los habitantes de la comunidad que disfrutarán de instalaciones eficientes y seguras, gracias a las revisiones reglamentarias obligatorias. Lo mismo ocurre con los centros de transformación, que también deben pasar sus revisiones e inspecciones.

 

Si el resultado de la inspección es satisfactorio se entregará un certificado positivo sobre la valoración final. Si por el contrario fuese necesario realizar cambios de mejora porque la revisión resulta ser negativa, se establecerán una serie de condiciones de seguridad para adoptar con la urgencia que resulte según la gravedad de la avería y para evitar anomalías en el funcionamiento de otras instalaciones.

 

En esta situación, la empresa instaladora debe proceder a realizar los cambios oportunos para solucionar los problemas que convengan y superar así la inspección. En ocasiones, dicha compañía establecerá un proyecto para actualizar la instalación de baja tensión en cuestión  y asegurar así que la comunidad de vecinos cumplirá con la normativa actual sobre seguridad. Por ello, el titular o representante de la asociación debe ponerse en contacto con su empresa de mantenimiento eléctrico para cubrir cualquier necesidad que impida superar la prueba con un resultado positivo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *