Tu empresa necesita una identidad

Tú tienes una identidad que va más allá de tu nombre y tu DNI. A la gente que te quiere y que confía en ti no les importa demasiado que te llames Pedro o Luisa, ni que tu DNI termine en 3 o en 8.

Lo que les hace quererte es tu personalidad, tus rasgos de carácter, esos pequeños detalles que te hacen único.

Hasta aquí estaremos de acuerdo, ¿verdad? Pues bien, con tu empresa ocurre exactamente lo mismo. El nombre importa, pero solo es un nombre. El NIF solo interesa para las facturas. Pero si quieres que tu público objetivo se sienta atraído por la empresa, que confíe en ella, incluso que acabe queriéndola (lo que llamamos “fidelidad de marca”), necesitas una identidad corporativa.

Esta identidad la puedes lograr de muchas formas, la más básica es el logo que define tu empresa, aunque también si entre los medios productivos necesarios para tu empresa están los coches de empresa, una idea muy buena, es aportarle a estos una personalidad propia mediante un buen rotulado o vinilado de los mismos. Lo primero es unificar la plantilla móvil de tu empresa, es decir mediante un concesionario hyundai pinto haceros con un único modelo de coche y color para todos, evidentemente este color acorde con la empresa y todos los coches decorarlos de la misma forma destacando el logo de la empresa, creando así una seña de identidad.

Del mismo modo que es necesario realizar actividades para empresas para potenciar tanto tu negocio como optar por formaciones para tu equipo y potenciarlos en cualidades fundamentas como el trabajo en equipo, es necesario invertir en tu identidad, en tu logo, en tu eslogan, en tu color, etcétera. Esto es tu seña de identidad.

Las empresas actuales invierten mucho en todos estos aspectos, se potencia mucho la imagen y a las personas. Se forman muchos cursos para potenciar a las personas y se las dirige para convertirlas en excelentes en su trabajo, así como a los responsables se les inculca en liderazgo.

Y por tanto, necesitas a alguien que se encargue del diseño de identidad corporativa que tendrá tu empresa.

Pero… ¿qué es exactamente la identidad corporativa?

Empecemos con la definición de manual: es la manifestación física de la marca.

Vale, eso no nos dice mucho.

Digamos, pues, que la identidad corporativa la forman todos aquellos elementos visuales que recogen los atributos de tu empresa: desde su trayectoria a su sector o su cultura de trabajo.

Esto incluye la elección de colores corporativos, un logotipo, y en general todos los aspectos gráficos que reflejaremos en la papelería corporativa (lo que son las tarjetas de visita, sobres y hojas, etc, aparte de uniformes, bolsas, o cualquier elemento de merchandising).

El objetivo de esta identidad corporativa es diferenciarse, mostrar una personalidad determinada, que los usuarios puedan reconocer, recordar, y asociar a unos valores que nos interesen.

 

Acerca de lo visible y lo invisible

Vaya por delante que al final, lo que definirá la reacción y opinión del público ante tu logotipo y tu identidad corporativa en general, será el propio desempeño de tu empresa.

Un ejemplo a gran escala:

Este logo está en la cabeza de todos como símbolo de fiabilidad, ingeniería alemana, solidez, seguridad, coches de alta gama, buenos coches. Pero todo eso no lo ha conseguido por sí solo: el logo es memorable, como debe ser un logo, pero si la gente lo ha asociado a conceptos positivos para Volkswagen es porque el desempeño de la marca es bueno.

Pero si esa misma marca, con ese mismo desempeño, hubiera tenido un logo malísimo… pues seguramente no habría tenido el peso que tiene.

Digamos que lo visible (el diseño corporativo) y lo invisible (el desempeño corporativo) trabajan juntos para crear esa identidad corporativa que define a tu empresa.

“Ya, pero mi empresa no es la Volkswagen, solo tengo una cervecería, o un servicio de reparación de antenas, no necesito una identidad corporativa en serio”

Eso mismo dijeron ellos:

identidad corporativa

identidad corporativa 3

Y ojo: al menos estos logos siguen siendo memorables (por lo desafortunados). Lo habitual, si no dejas el diseño de la identidad corporativa en manos de un profesional, es que sencillamente nadie reconozca tu logotipo, porque pasa desapercibido y no conecta ni refleja nada sobre la empresa.

Y entonces lo que se vuelve invisible es tu empresa.

¿A que eso no te lo puedes permitir?

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