Automatismo: la expansión de las máquinas

Los automatismos son casi el proceso de fabricación por excelencia, casi todo se fabrica en serie y por máquinas. Lo cual a veces es genial para abaratar costes sobre todo de personal y también para conseguir una mayor rapidez en lo que se hace. Sin embargo, un ejemplo de automatismos se ve claramente en los hogares, por ejemplo cobertores de piscinas, sistemas de riego inteligentes, cortinas, toldos, parasoles, persianas, control de la depuradora, etcétera. Los automatismos además tienes múltiples aplicaciones a nivel de las empresas, cualquier proceso industrial que pueda ser programado y realizado con una máquina es susceptible de ser automatizado, un sistema autómata puede programarse y realizar el trabajo repetitivo de forma muy eficaz y mucho más rentable que un humano. Los automatismos ayudan a hacer cosas repetitivas de una forma muy sencilla y eficaz, además de ser muy rentables.

La inversión inicial suele ser alta, pero en muy poco tiempo se recupera y se comienza a ganar muchos euros con dichos autómatas. La ventaja de los mismos es que pueden ser reprogramados para añadir nuevas tareas o simplemente para mejorar las existentes y volverlas más eficaces aun si cabe para la industria.

En busca de la comodidad y del bienestar

automatismo Muchos elementos automáticos que nos sirven para conseguir un bienestar superior en nuestros hogares.

A nivel industrial los ejemplos de automatismo se observan mucho más claros.  Tradicionalmente el mundo del automóvil era el más automatizado, pero ahora en la industria cada vez son más los procesos de fabricación que se automatizan. Buscando la economía de los procesos a pesar de la gran inversión que hay que realizar en este tipo de máquinas.

China, un gran ejemplo de automatización

automatismo Hay miles de ejemplos de automatismo, pero hay un ejemplo que a mí me llamó tremendamente la atención. En China, para comer sus populares fideos chinos, los restaurantes tenían empleados pelando esos fideos, lo cual era una tarea pesada, repetitiva y además costosa, cada persona pelando fideos costaba al año alrededor de 4900 euros.

A uno de estos empresarios se le ocurrió la idea de fabricar un robot de los que denominan humanoide para realizar dicho trabajo, la producción de este robot costaba 1200 euros, así que el cambio estaba claro.

En la actualidad ya son más de 3000 restaurantes chinos los que poseen un robot de estas características.

Foxconn empresa también China dedicada a la producción de componentes electrónicos y ensamblaje para Apple, también Dell y algún otro es un claro ejemplo de automatismo está previsto la sustitución de 500.000 trabajadores por el doble de robots, debido fundamentalmente al alto índice de suicidios que experimentan al cabo del año.

Cada vez son más las empresas que se automatizan, incluso las más desfavorecidas zonas con mano de obra barata se libra de la imparable evolución de los procesos automatizados de producción.

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