Como individuos se deben cumplir con ciertas normativas a lo largo de la vida. El pago de impuestos y demás legalidades es una de ellas y esto hace que los aspectos fundamentales sobre los servicios públicos puedan mantenerse en pie. Estas responsabilidades no dimiten  con el paso del tiempo y aunque se esté en una residencia tercera edad es preciso coordinar las declaraciones de las alícuotas correspondientes.

Quienes tienen como residencia un centro especializado de cuidado para personas de la tercera edad enfrentan dudas recurrentes ¿Cuál recinto deben declarar como residencia habitual? y si ¿es preciso tener que pagar doble impuesto? Muchos no conocen acerca de las leyes, lo que puede hacer que se cometa alguna  equivocación al momento de cumplir con los deberes fiscales.

Concepto de  vivienda habitual para hacienda

Para que se suponga un inmueble como vivienda habitual ante hacienda el contribuyente debe permanecer en el durante un plazo ininterrumpido por un período mínimo de 3 años. No obstante, no pierde el carácter de habitual cuando se produzca el fallecimiento o cualquier otro evento que no permita estar en ella.

residencia tercera edad

En el caso de la declaración en residencias para ancianos

Según la Ley General Tributaria el domicilio fiscal del contribuyente corresponde al lugar donde se reside. En el caso de las personas de la tercera edad que estén en una residencia para ancianos deben indicar que se encuentran en tal lugar.

Esto no implica que si su vivienda habitual se encuentra vacía no deba pagar por ello. Al contrario, tiene que cumplir con los impuestos correspondientes. En el caso de que tenga alguna rentabilidad por inmueble, bien sea por que lo rente o venda, es sobre lo devengado por lo que se debe pagar.

Es decir, que por estar en una residencia tercera edad no deja de tener deberes fiscales, sino que el cumplimiento de las leyes tiene que ser concretado ante la administración tributaria correspondiente. Las regulaciones de la imputación por rentas inmobiliarias se establecen en la Ley del Impuesto Sobre la Renta de Personas Físicas 35/2006 y si se cuenta con alguna duda allí se indicarán las exenciones y deberes.

Para mitigar errores que se deban pagar más tarde con grandes sumas de dinero, es recomendable pedir asesoramiento profesional con especialistas en el área tributaria. Asimismo, cumplir con las obligaciones tributarias es una responsabilidad que no se puede pasar por alto, si no se desea enfrentar quebraderos de cabeza con el Estado.

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