¿Bolsa europea?, ¿americana?, ¿asiática? Mejores opciones

Hace apenas dos décadas invertir en bolsa era algo limitado a unos pocos afortunados. Conceptos como chicharros, commodities o dividendo eran territorio de brokers y tiburones, aquellos que salían con trajes caros y gomina en películas americanas.

En los telediarios, y en la prensa generalista, daban únicamente la cotización de cuatro índices distintos: Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia. Del extranjero, como mucho el Dow Jones, índice de referencia en el parqué neoyorquino.

Las cosas han cambiado, y mucho. Con el acceso a las nuevas tecnologías y la democratización de internet ahora es posible invertir en el mercado secundario sin salir de casa, o incluso hacerlo en el móvil mientras estamos dando un paseo. Fácil con herramientas como FinmarkFX bróker. Todos estamos conectados y cualquiera, en todo momento, podemos acceder a un abanico casi infinito de opciones bursátiles.

Se puede invertir en mercados asiáticos, donde el más importante es el Nikkei japonés; se puede hacer en bolsas europeas, como París o Alemania, o se puede hacer en la bolsa americana. Todo depende del momento y de las previsiones que como traders tengamos.

Ya sabemos que a la hora de invertir hay que tener en cuenta muchos factores, como nuestro perfil de riesgo así como el plazo al que deseamos entrar y salir en una operación. Además de ello, nuestra área de actuación es una decisión muy importante.

Por ejemplo: si decidimos entrar en el mercado asiático, habrá que estar muy al tanto de qué ocurre económica y geopolíticamente en esta zona, con la exigencia que supone recabar información al respecto. Sin embargo, si decidimos centrarnos únicamente en posiciones europeas, será más relativamente sencillo tomar decisiones en consecuencia.

Partiendo de esta premisa, es obvio que hay bolsas que en estos momentos están en fase de crecimiento y otras que están en fases más planas, sin una tendencia clara.

La bolsa americana

Es una de las que más interés despierta entre los inversores institucionales, independientemente de la tensa situación política que sufre con el gobierno de Donald Trump. Todos los datos macroeconómicos son positivos, en fase de crecimiento, y eso que sus bolsas sean muy atractivas para depositar, al menos a corto y medio plazo, la confianza en ellos.

La bolsa europea

Cualquiera de los índices europeos, por el contrario, viven épocas de expectación y sin una tendencia clara. Aquí la opción que se puede escoger, si se busca rentabilidad a medio o largo plazo, es buscar valores refugio –commodities- que ofrezcan buena rentabilidad por dividendo.

A nivel nacional dentro del IBEX35 hay varias empresas que a lo largo del ejercicio reparten dividendos entre sus accionistas superiores al 6%, lo que si tenemos un perfil conservador, puede ser un atractivo importante.

La bolsa asiática

Siempre está sujeta a la evolución de Japón y China y cualquier tipo de noticia negativa afecta considerablemente. Tras un comienzo de 2018 muy dubitativo. Para invertir hay que tener mucho conocimiento de la zona y hacerlo con cautela.

Pero ya sabéis que en el riesgo está el éxito y en acudir a instrumentos poco colapsados y donde el resto de inversores no sepan ver las oportunidades que nosotros sí.

 

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