Carretes de riego: un sistema con grandes ventajas

No es un secreto que el agua es un elemento  del cual depende el éxito de un cultivo. Afortunadamente, la irrigación de los sembradíos se ha hecho más fácil con las nuevas tecnologías de carretes de riego, los cuales son innovadores, de fácil manejo y pueden abarcar muchas hectáreas y varios tipos de siembras.

Los carretes de riego son máquinas modernas, con cañerías especiales  retráctiles que permiten el respectivo enrollado y desenrollado. Al final poseen un aspersor, todo ello montado en un vehículo que le permite ser desplazado en el campo.

El carrete de riego tiene un reductor de varias velocidades y rotación hidráulica de bobina. La aspersión es autopropulsada y abarca, generalmente, una superficie de entre 15 y 40 ha. Existen diversos tipos que se adaptan según su uso o de acuerdo al tipo de cultivo.

Carretes de riego

Peculiaridades de estos mecanismos                   

Se utiliza  en la aspersión de grandes áreas, principalmente para la irrigación de diferentes cosechas, incluso en topografías complicadas. No obstante, por su versatilidad y sencillez, hoy en día tiene múltiples usos. Por ejemplo, en campos deportivos, con o sin césped, o en áreas de construcción, para aplacar el polvo.

En la vertiente agrícola, la aspersión ha estado en auge los últimos años, y según muchos estudios realizados, este procedimiento resulta más eficaz y rentable que el método por goteo. Hasta el momento, este procedimiento ha sido el más adecuado para lograr la máxima eficiencia posible.

Gracias a la tecnología, este sistema de carretes, a través de una unidad de control electrónica, puede ser programado y computarizado. Se atienden así las exigencias hídricas en todas las etapas de un cultivo.

Los equipos actuales dan la posibilidad de ajustar los aspersores, de tal manera de que se irrigue la cantidad adecuada para la cosecha, así como el tamaño de la gota necesaria para humedecer el suelo. Se llega incluso a la raíz de la planta.

La importancia de minimizar costes

Además del ahorro hídrico, estos sistemas de aspersión favorecen la conservación de la energía, porque estas máquinas trabajan con bajas presiones. En el mercado se consiguen aspersores ajustables a varias velocidades, con lo que se logra una aspersión de gota muy pequeña y delgada apropiada para regar las plantas en todas sus etapas, desde su germinación, sin perjudicarlas.

Estos equipos tienen la ventaja de que sus componentes pueden renovarse, manteniendo así el sistema actualizado, a la vanguardia de la tecnología, aumentando su vida útil. En conclusión, los carretes de riego permiten ahorro hídrico, energético y de costes.

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